Así, la primera reflexión que surge de la mente en Puebla es que la regla del juego en el trabajo se llama “mentes compartidas”; es decir, crear un ambiente empresarial en que, si bien la gente labora más, lo hace con calidad y no por mero resultado y fechas límite, porque está en posibilidad de compartir sus retos.
Entonces la gente tiene otro reto: “encajar”, encontrar lo interesante de su trabajo. Es un objetivo más sustancial que económico, y en ese escenario hay que crear mentes compartidas. ¿Eso qué implica? (Es aquí donde quizás algunos lectores sientan que tienen mucho por aprender.)
Primero, disposición de la empresa para romper patrones de gestión heredados y hablar otro lenguaje al que no está acostumbrada. Segundo, dejar de guiarse sólo por un resultado de mercado. Lo que prevalece en la actualidad es la divergencia en números, en ingresos, ya que todo cambia de manera vertiginosa. “En esa volatilidad lo que queda es tu personal, si éste encuentra sentido a su trabajo. Eso ayuda a retener. Sin embargo, todavía hay un vacío entre actitud y lenguaje por parte de las empresas”






0 comentarios:
Publicar un comentario